Rebeca Vota «Julietita»
Mamá
Mi Querida Niña Hermosa,
No hay día que no piense en ti, me dejaste un dolor enorme en mi corazón, que ni idea tenia se podía sentir. Confieso que le he reclamado a Dios el ¿Por qué?, lo admito, pero también le agradezco el haberte tenido y haberme dado la dicha de ser tu mamá, y de haber compartido los años que tuvimos.
Anécdotas a montones, risas compartidas, secretos de mama e hija, y tantos sueños por cumplir que quedaron solo en buenas intenciones.
No comprendo ni entiendo porque Dios te llamo a su lado tan pronto, aun hablábamos de un tiempo futuro, pero quiero creer que necesitaba una bella perla como tu a su lado, y cuando digo bella no me refiero a tu físico, sino a tu sonrisa que iluminaba el lugar donde estuvieras, el brillo de tus ojos, tu elegancia y porte, del enorme corazón de oro que tenías, siempre preocupada por los demás, tu familia, tu hijo, tu hermano, tu marido, tus sobrinos, y los anteponías ante cualquier cosa, con esa intensidad que siempre te caracterizo.
Desde pequeña independiente, voluntariosa y nada te detenía cuando se te ocurría que querías lograr algo, no aceptabas un no, sin antes intentarlo. Tan valiente y temeraria, subiéndote a la azotea con tu hermano y sus amigos, trepando bardas y árboles y viendo películas de miedo sola porque nadie te quería acompañar. Te sentabas en la orilla de la cama, tus pequeñas piernas no alcanzaban el piso y tan atenta que no se te podía ni hablar. Después al paso de los años llegaron Johann y Axel y podías contar con ellos para que te acompañaran a verlas. Hasta se reían de ellas, hasta hoy no entiendo el porqué.
Eras muy inteligente, prueba de ello tus 2 carreras, organizada y responsable y muy comprometida con tu trabajo. Cuidabas a tus enfermos con compasión y dignidad y les ofrecías esperanza en durante sus momentos difíciles. Yo un día te pregunte el ¿por qué? Y me dijiste; “Si yo llego a estar en su lugar, quiero que así me traten.” Y nunca pensé llegar a verlo.
Fuiste alguien especial en este mundo, que dejo una huella enorme y lo vimos el día que acudió tanta gente a presentar sus respetos. El adiós a una guerrera, que yo se odiabas esa palabra, pero como se le dice a esa persona que, aunque tuviera un gran dolor y tantas dificultades de salud, siempre decías “estoy bien” y seguías adelante, fuerte y valiente hasta el final, con tal de no preocuparnos.
Siempre contaste con mi admiración y mi apoyo incondicional, y te extraño tanto tus “Ay mamá”, tu risa, tus ocurrencias tus “Cuanto te tardas mamá”, tu música, tus mensajes, tus llamadas, tu “hasta mañana y que sueñe con los angelitos”, los sábados de chicas, el ir de compras, todo absolutamente todo extraño. Ha sido muy difícil aprender a vivir sin ti.
Donde quiera que estes quiero que sepas que tu amor y cariño siguen muy presentes en nuestras vidas.. Y que en mi corazón siempre estarás presente no importa cuanto tiempo pase, te querré hasta mi ultimo aliento, te extraño más allá de las palabras.
Love you to the moon and back.
Mamá